Súmese a los líderes que se mantienen siempre al día
Manténgase informado dondequiera que esté: únase a nuestra creciente comunidad de lectores en todas nuestras plataformas sociales.

Lo que hasta hace poco era un producto marginal se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la infraestructura financiera global. Los mercados de predicción, contratos que permiten operar sobre resultados de eventos económicos, políticos o sociales, están siendo adoptados rápidamente por brokers tradicionales, atraídos por su capacidad de generar ingresos, engagement y señales de mercado en tiempo real.
Según datos de la industria, los volúmenes negociados en mercados de predicción pasaron de aproximadamente $9.000 millones en 2024 a cerca de $40.000 millones en 2025, y algunas proyecciones apuntan a que podrían alcanzar el billón de dólares anual antes de que termine la década.
El punto de inflexión llegó cuando Robinhood lanzó su Prediction Markets Hub en marzo de 2025, integrando contratos de eventos directamente en su app principal. Para finales de ese año, el producto ya generaba cientos de millones de dólares en ingresos anualizados, convirtiéndose en una de las líneas de negocio de mayor crecimiento de la compañía.
El impacto fue inmediato también para su socio tecnológico, Kalshi, cuya cuota de mercado pasó de alrededor del 3% a casi dos tercios en cuestión de meses gracias al poder de distribución de Robinhood.
En contraste, Interactive Brokers ha optado por un enfoque más conservador y orientado al cumplimiento normativo. A través de su filial ForecastEx, regulada por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), IBKR se ha concentrado en eventos macroeconómicos y políticos, evitando deliberadamente los deportes para preservar su perfil institucional.
Otros actores como Plus500 también han entrado en este mercado, ofreciendo contratos de eventos a clientes estadounidenses a través de Plus500 Futures.
Las finanzas tradicionales (TradFi) no están entrando en este segmento por casualidad. Cuatro factores explican el giro:
El principal riesgo del modelo es la etiqueta de “juego”. Para evitarla, los brokers defienden que estos contratos son derivados negociados en mercados regulados, diseñados para expresar expectativas económicas y políticas, no entretenimiento.
Sin embargo, el marco tiene puntos débiles:
El avance de TradFi hacia los mercados de predicción es, en esencia, una apuesta regulatoria. Si en EE. UU. prevalece la supervisión federal bajo la CFTC, estos mercados podrían escalar rápidamente y convertir las probabilidades en una característica estructural de los mercados modernos.
No solo los brokers están interesados. Operadores de bolsas como CME Group y Intercontinental Exchange (ICE) ya están invirtiendo miles de millones o desarrollando plataformas propias para capturar estas señales del mercado.
Los mercados de predicción representan algo más profundo que un nuevo producto: son una nueva capa de información financiera. Al convertir expectativas colectivas en precios negociables, ofrecen a inversores y empresas una herramienta directa para leer el pulso del riesgo macro.
En un entorno donde el trading tradicional se ha comoditizado, las probabilidades se están convirtiendo en el nuevo activo escaso. Quien controle su infraestructura y regulación, controlará una parte clave del mercado en la próxima década.
Manténgase informado dondequiera que esté: únase a nuestra creciente comunidad de lectores en todas nuestras plataformas sociales.