
Robinhood operó 4.700 millones de contratos de eventos en agosto, un 23% menos que en julio, lo que suma la segunda caída mensual seguida en su negocio de mercados de predicción. Leída sola, la cifra sugiere que el producto que sostuvo el trimestre récord de la compañía empieza a enfriarse. Frente a agosto de 2025, sin embargo, el volumen es 15 veces mayor.
Junio y julio tuvieron el Mundial, que llevó el volumen a máximos, mientras agosto quedó en el hueco entre la final del torneo y el arranque de la temporada regular de la NFL, el 9 de septiembre. Con esa referencia la cuenta cambia bastante. Julio y agosto suman 10.800 millones de contratos, frente a los 13.600 millones del segundo trimestre, que fue récord, así que a septiembre le alcanza con 2.800 millones para superarlo. Agosto, el mes de la caída, operó por sí solo más contratos que el promedio mensual de abril a junio.
En el segundo trimestre los contratos de eventos generaron 156 millones de dólares, cerca de uno de cada cinco dólares de los 776 millones de ingresos transaccionales de Robinhood. Dividido por el volumen, cada contrato dejó alrededor de 1,15 centavos de dólar. A esa tarifa agosto habría producido unos 54 millones, aunque el director financiero, Shiv Verma, dijo en julio que la empresa busca reducir el spread que cobra, sobre todo en los contratos con menos liquidez. Si el volumen sube con el fútbol americano mientras el margen por contrato baja, el conteo mensual de contratos va a decir cada vez menos sobre el ingreso.
Cripto se movió en la dirección contraria, con un volumen nocional de 17.500 millones de dólares en agosto, 61% más que en julio en un mes de recuperación del bitcoin, aunque todavía 38% por debajo de un año atrás. Una línea sigue a la volatilidad y la otra al calendario deportivo, dos motores que rara vez se apagan al mismo tiempo. Para cualquier broker, tener dos fuentes de ingreso que no dependen del mismo impulso es la diversificación más difícil de conseguir.
Piper Sandler, que usa a Kalshi como referencia, proyecta que los clientes de Robinhood operarán unos 29.700 millones de contratos entre septiembre y diciembre, con ingresos cercanos a 320 millones de dólares. Son más de 7.000 millones por mes, por encima de cualquiera de los dos meses del Mundial. El peso de los grandes deportes en la mezcla de Kalshi, de todos modos, bajó al 54% en agosto desde el 83% de noviembre de 2025, señal de que el catálogo de los mercados de predicción se está ampliando más allá del estadio.
Robinhood también está cambiando lo que hay debajo de sus mercados de predicción. En junio lanzó Rothera, una bolsa y cámara de compensación con licencia de la CFTC que opera en joint venture con Susquehanna y que ya tiene aprobación para contratos de fútbol americano. El 8 de septiembre sumó a OG.com, la plataforma que Crypto.com separó como empresa independiente, como proveedor de infraestructura y compensación, con participaciones minoritarias en ambas compañías valuadas en línea con la ronda que puso a Crypto.com en 20.000 millones de dólares. Robinhood distribuye el flujo y ahora también es accionista de los centros de ejecución adonde lo envía.
En Brasil, el mercado más grande de la región, ese motor deportivo no se puede encender. La Resolución 5.298 del Consejo Monetario Nacional, vigente desde el 4 de mayo, prohíbe los derivados referenciados a eventos deportivos, juegos en línea y hechos políticos, culturales o de entretenimiento, incluidas las ofertas desde el exterior dirigidas al país. Siguen permitidos los que se atan a índices de precios, tasas de interés, tipo de cambio, commodities y valores. El Mundial y la NFL, que explican la curva de Robinhood, quedan del lado prohibido.
Un broker latinoamericano que quiera sumar contratos de eventos tendría que trabajar con otro calendario. El que la norma brasileña deja en pie está marcado por las ocho reuniones anuales del Copom y la publicación mensual del IPCA, con semanas enteras sin nada relevante que operar entre una fecha y otra. El que produce los números de Robinhood tiene partidos todos los fines de semana. Nadie publicó todavía cuánto volumen genera un catálogo que solo tiene tasas, inflación y tipo de cambio, un dato que ningún broker de la región va a conocer hasta que lo pruebe con su propio balance.