
MyFundedFutures lanzó Rapid EOD, un plan de evaluación de 50.000 dólares que elimina el límite de pérdida diaria y traslada el cálculo de la pérdida máxima al cierre de cada sesión, a cambio de una regla de consistencia del 30%. Es el umbral más exigente entre los planes comparables del segmento. La firma cede control sobre las oscilaciones intradía del trader y lo recupera restringiendo cómo puede llegar al objetivo.
Los parámetros de la evaluación son un objetivo de USD 3.000, una pérdida máxima de USD 2.000 calculada al cierre, tres contratos mini o treinta micro, un mínimo de cuatro días de operación y ninguna cuota de activación. La regla de consistencia establece que una sola jornada no puede representar más del 30% del beneficio total acumulado durante la evaluación.
El porcentaje se traduce en aritmética simple. Con un objetivo de USD 3.000, el mejor día no puede aportar más de USD 900, de modo que un trader que gane USD 1.200 en una sola sesión ya necesita llegar a USD 4.000 totales para cumplir; si esa sesión fue de USD 1.500, el requisito sube a USD 5.000. El límite no recae sobre cuánto puede ganar el trader en un día, sino sobre cuánto puede pesar ese día dentro del resultado final.
El contexto competitivo explica el número. El Trading Combine de 50.000 de Topstep fija su objetivo de consistencia en 50% y permite cinco contratos mini, mientras que la evaluación Select de Tradeify exige 40% con cuatro mini y un mínimo de tres días. El propio plan Rapid estándar de la firma opera con 50% y puede completarse en dos jornadas. Rapid EOD pide el doble de días con la mitad de holgura, algo que ninguna prop firm de futuros comparable estaba exigiendo hasta ahora.
La diferencia técnica está en cómo se mueve la pérdida máxima. Un drawdown intradía sigue el pico de la cuenta en tiempo real, lo que castiga oscilaciones que el trader nunca llegó a cerrar, mientras que el drawdown end-of-day solo se ajusta con el saldo al cierre de cada sesión y se congela cuando la distancia se reduce a USD 100. El trader gana espacio para respirar durante la jornada, mientras que la firma asume más riesgo y lo compensa recortando contratos y apretando la regla de consistencia.
En la etapa fondeada simulada la economía del plan cambia. El trader debe acumular USD 2.100 en beneficio realizado antes de solicitar su primer retiro, con un mínimo de USD 500 por solicitud y un profit split de 90/10 a su favor, sin tope por ciclo. Cada retiro posterior se habilita con otros USD 500 de beneficio neto.
La firma permite hasta tres cuentas fondeadas simuladas bajo este plan, lo que suma 150.000 dólares de poder de compra nominal contra una tolerancia de pérdida combinada de USD 6.000. Esa asimetría es el negocio, no un efecto secundario del diseño.
Lo interesante aparece al comparar las dos etapas. El umbral del 30% solo aplica durante la evaluación y desaparece por completo en la cuenta fondeada, donde tampoco condiciona los retiros. La operativa durante noticias de primer nivel funciona al revés, permitida mientras el trader paga por evaluarse y prohibida una vez que la firma empieza a pagarle a él. El conjunto de restricciones se reordena según quién está expuesto en cada etapa.
Ambas etapas siguen siendo simuladas, según la documentación de la propia firma, de modo que ninguna orden llega al mercado hasta la transición a una cuenta real, que se activa tras USD 10.000 de beneficio neto en una sesión o por decisión del equipo de riesgo, con la particularidad de que todo lo que exceda esa cifra durante esa jornada se pierde. Para quien opera un negocio de fondeo, ese detalle es la línea que separa el costo de adquisición del costo de ejecución.
La industria del trading minorista lleva años recombinando los mismos tres parámetros, donde cada nueva mezcla de drawdown, consistencia y contratos se presenta como producto. El fundador anticipó públicamente que el lanzamiento solo podía terminar en un éxito rotundo o en un fracaso completo, sin escenarios intermedios. Los traders que respondieron en X pidieron aflojar la exigencia al 40% o al 50%, es decir, volver al punto donde ya estaban los planes anteriores. Nadie ha publicado todavía cuántos de ellos llegan al otro lado de cualquiera de esos números.