
IG Group anunció este viernes que espera cerrar el tercer trimestre de 2026 con ingresos totales de aproximadamente 240 millones de libras, cerca de un 14% menos que los 280,1 millones del mismo periodo de 2025, en un trimestre en el que casi todos sus indicadores de actividad se movieron en la dirección contraria. Las primeras operaciones orgánicas subieron más de 25% y los clientes activos orgánicos alrededor de 17%, aunque el mercado se quedó con la otra mitad de la historia, al punto de que la acción llegó a caer más de 20% en Londres durante la sesión.
Detrás de la caída está la retención de ingresos en derivados OTC, un indicador que rara vez llega a los titulares y que mide qué parte del ingreso generado por la actividad de los clientes termina conservando el broker después de cubrir posiciones y liquidar el resultado de su propio libro. En el tercer trimestre esa retención se ubicó en torno a 70%, por debajo del promedio cercano a 80% que la compañía mantuvo desde que introdujo medidas de optimización de market making en la segunda mitad de 2025.
En el negocio OTC, que agrupa CFDs y spread betting, el ingreso neto por trading rondó los 155 millones de libras, cerca de un 18% menos que un año antes, mientras que el ingreso generado por los clientes creció alrededor de 8%. Los clientes operaron más, pero el broker conservó una porción menor de lo que generaron. Con un cálculo simple sobre las cifras de la propia compañía, una retención de 80% habría dejado unos 22 millones de libras adicionales en el trimestre.
Un broker que actúa como market maker asume en su balance parte del riesgo de las posiciones de sus clientes en lugar de trasladarlo completo al mercado, lo que suele mejorar el margen en trimestres normales y vuelve el resultado más sensible cuando el mercado se mueve a favor de los clientes. IG Group lo había anticipado. Su consejo de administración sostiene que estas medidas aumentarán la retención de forma estructural en el mediano y largo plazo, aunque reconoce que traen más variabilidad en el corto plazo.
Breon Corcoran, CEO de la compañía, atribuyó el resultado a condiciones de mercado menos favorables y reiteró su confianza en cumplir la guía de mediano plazo. El ajuste sí alcanzó la proyección anual, ya que IG ahora espera para 2026 un crecimiento de ingresos totales de un solo dígito, en la parte media de ese rango, frente al año anterior.
A eso se suman unos 30 millones de libras en costos no recurrentes por el traslado de su domicilio a Jersey y por la reestructuración organizacional anunciada el 8 de julio, de los cuales 16,4 millones ya se reconocieron en el primer semestre. Sin esos costos ni los gastos ligados a la compra de Underdog, que dependen del cierre de la operación, la compañía proyecta para 2026 un margen EBITDA en la parte baja del rango de 40%.
El dato más positivo en los resultados de IG Group vino de Underdog, la plataforma estadounidense de fantasy sports y mercados de predicción cuya adquisición anunció en julio y que todavía está pendiente de cierre. Sus ingresos netos crecieron más de 100% hasta unos 105 millones de dólares, antes de un cuarto trimestre que en 2025 concentró más de un tercio de sus ingresos anuales. IG dará más detalle el 8 de octubre, en un seminario para inversionistas dedicado a Underdog, y el 22 de octubre, junto con su actualización estratégica.
Para quienes operan brokers de CFDs, el trimestre expone una tensión que pocas veces se discute fuera de las mesas de dealing, porque IG está invirtiendo en producto y en marca, los clientes efectivamente llegan y operan más, mientras la línea que define el resultado sigue dependiendo de cuánto de esa actividad se queda en casa. La compañía decidió gestionar esa variable con más intensidad justo cuando más dinero destina a crecer. En la primera sesión, los inversionistas castigaron la variabilidad bastante más de lo que valoraron la captación de clientes.
El 22 de octubre IG tendrá que explicar si los diez puntos de retención perdidos son el ruido de un trimestre difícil o el costo recurrente de un modelo que eligió a conciencia, aunque todavía no está claro cuál de las dos respuestas prefieren escuchar sus accionistas.