
A dos semanas de la primera vuelta del 4 de octubre, el mercado de Polymarket sobre la elección presidencial de Brasil suma US$152.166.365 en volumen negociado y le da a Flávio Bolsonaro un 58,7% de probabilidad de ganar la presidencia, frente al 41% de Luiz Inácio Lula da Silva, según los datos de la plataforma al 21 de septiembre. El dato llama la atención por dos razones. La primera es que las encuestas no muestran a un favorito tan claro. La segunda es que Polymarket está prohibida en Brasil desde abril.
A finales de julio el mercado veía otra elección. Polymarket le asignaba a Lula un 63% de probabilidad de ganar, con más de US$116 millones negociados. El cambio se hizo visible el 10 de septiembre. Lula lideraba el mercado por la mañana y Flávio pasó al frente cerca de las 18 horas, en un día en que Brasil llegó al segundo lugar entre los temas más negociados del sitio, con US$147 millones (unos R$750,8 millones) en contratos sobre la presidencial.
El mercado principal incluye una eventual segunda vuelta el 25 de octubre, y esa precisión importa. En el mercado de primera vuelta de la misma plataforma, los traders le dan a Lula un 69% de probabilidad de obtener más votos el 4 de octubre. En otras palabras, el mercado espera que Lula gane la primera ronda y pierda la segunda.
Las encuestas cuentan una historia más cerrada. La de AtlasIntel publicada el 31 de agosto ponía a Lula en 43,4% en primera vuelta, casi diez puntos por encima de Flávio (33,7%), y lo daba ganador en todos los escenarios de segunda vuelta que midió. En septiembre la carrera se apretó y el agregador de encuestas de BBC News Brasil volvió a mostrar a Flávio por delante en la simulación de segunda vuelta. Las encuestas se están moviendo hacia donde ya está el mercado, pero todavía describen una carrera pareja, mientras el precio de los contratos refleja un favorito definido.
Esa distancia no dice quién tiene razón. Un precio de 58,7 centavos refleja dónde ponen su dinero los participantes de la plataforma, no una muestra representativa del electorado brasileño. Tampoco se sabe qué parte de ese volumen viene de Brasil. Polymarket no publica un desglose por país y ninguna de las fuentes consultadas por WSE lo ha medido.
Brasil declaró ilegales los mercados de predicción en abril. Una resolución del Consejo Monetario Nacional limitó los derivados a referencias económicas y financieras como tasas de interés, inflación o tipo de cambio, lo que deja fuera los contratos sobre resultados políticos, deportivos o de entretenimiento. La Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda ordenó el bloqueo y la Anatel notificó a más de 20.000 proveedores de telecomunicaciones para aplicarlo. En total quedaron bloqueados casi 30 sitios, entre ellos Polymarket y Kalshi, que había entrado a Brasil apenas semanas antes a través de una alianza con XP.
Cinco meses después, el bloqueo tiene grietas. Según Paulo Cesar Costa, CEO de la empresa antifraude PH3A, el acceso sigue siendo posible por dos vías, las VPN y la demora de proveedores regionales y pequeños en aplicar la medida de forma homogénea. El medio Núcleo reportó a principios de septiembre que logró abrir el sitio en pruebas desde Río de Janeiro, Paraná y Santa Catarina.
Polymarket, además, siguió hablándole al público brasileño. El 31 de agosto, su cuenta de Instagram dirigida a Brasil publicó un carrusel de ocho imágenes titulado "Última hora: chances de Flávio vencer a eleição disparam", con memes, notas de prensa y su gráfico de probabilidades. Para Fernando Neisser, profesor de la FGV, esas publicaciones en principio no constituyen un ilícito electoral, porque no piden de forma explícita entrar a la plataforma, no incluyen un enlace directo y no se presentan como encuestas.
La propia plataforma dice haber cerrado la puerta. En julio, según Exame, Polymarket actualizó su sitio y su API para restringir a los usuarios brasileños, lo que sumado al bloqueo de la Anatel deja un triple cerco, al menos sobre el papel.
La Abogacía General de la Unión (AGU) estudia una acción contra Polymarket por ofrecer contratos sobre la elección y pidió información al Ministerio de Hacienda. El TSE y la Anatel ya recibieron denuncias. El TSE no comenta casos concretos, aunque una resolución de 2024 prohíbe de forma explícita las apuestas sobre resultados electorales.
La posición de Hacienda es que un acceso ocasional no significa que la empresa esté autorizada a operar ni que las medidas se hayan levantado. La secretaría sostiene que, aunque la página cargue, no es posible depositar ni operar desde Brasil, y que monitorea de forma permanente los intentos de eludir el bloqueo.
Para quien viene del mundo de los brokers, el problema es conocido. Un regulador puede prohibir un producto dentro de sus fronteras, pero cuando la plataforma opera desde el exterior, acepta depósitos en cripto y tiene una marca que circula en redes sociales, la prohibición depende de miles de proveedores de internet y de la voluntad del usuario de conectarse con una VPN. Es la misma dinámica que la CVM enfrenta desde hace años con los brokers de forex y CFD sin autorización, a los que responde con stop orders que no siempre cortan el flujo de clientes.
La diferencia es la exposición. Un broker offshore rara vez entra en la conversación política nacional. Polymarket, en cambio, publica en tiempo real una cifra que los medios citan y que compite con las encuestas en plena campaña. El 4 de octubre habrá un primer resultado para comparar. Si hay segunda vuelta, el 25 de octubre se sabrá si el mercado vio algo que las encuestas no vieron o si solo reflejó a quienes pueden y quieren operar desde fuera.