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Cripto se vuelve riel humanitario en Venezuela

June 29, 2026
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Cripto se vuelve riel humanitario en Venezuela

El doble terremoto que sacudió el centro-norte de Venezuela la noche del 24 de junio dejó cientos de fallecidos, miles de heridos y una infraestructura bancaria física dañada justo cuando más se necesitaba mover dinero. En las horas siguientes, las donaciones cripto se convirtieron en la vía que muchas organizaciones eligieron para hacer llegar fondos al terreno, no por ideología sino por una razón operativa simple. Cuando la conectividad nacional cayó al 59% según el monitoreo de NetBlocks y las sucursales quedaron inoperables, las transferencias en stablecoins seguían liquidando en minutos.

La respuesta corporativa la abrió Binance Charity con un paquete de tres millones de dólares para usuarios verificados en los siete estados más golpeados, articulado mediante cupones de 20 USDT por beneficiario y la eliminación temporal de comisiones en su mercado entre particulares denominado en bolívares hasta el 2 de julio. Bitso lanzó su campaña "Una wallet para Venezuela", igualando hasta 200.000 pesos mexicanos en aportes recibidos y verificados on-chain, con la Cruz Roja como destinataria. El exchange P2P latinoamericano El Dorado habilitó envíos sin comisiones hacia Venezuela desde seis países donde reside parte de la diáspora.

El detalle que importa para cualquiera que opere infraestructura de pagos en la región es por qué funcionó. Venezuela lleva años con una economía informalmente dolarizada, donde precios, alquileres y honorarios se calculan en dólares aunque el bolívar siga circulando. El USDT ya operaba como dólar digital cotidiano antes del sismo. Datos de Chainalysis recogidos por CoinTelegraph estiman que cerca del 9% de los USD 5.400 millones en remesas que recibió el país en 2023 circuló por criptomonedas, unos 461 millones de dólares. La emergencia no creó el riel, solo lo puso a prueba bajo presión.

Las stablecoins resolvieron el problema central de una donación en cripto durante una crisis, que es la volatilidad. Un aporte en USDT o USDC mantiene su valor entre el momento del envío y la conversión local para comprar medicinas, alimentos o equipo de rescate. Sobre esa base se montaron arreglos más sofisticados. La abogada cripto venezolana conocida como Criptolawyer canalizó donaciones internacionales a través de Decaf, cuya infraestructura permite recibir en USDC, tarjeta y transferencia bancaria, con el monto total visible públicamente y conversión local acelerada vía Airtm. La Academia BTC de la Universidad Católica Andrés Bello abrió un fondo de emergencia con custodia institucional y trazabilidad de cada desembolso en blockchain.

El factor regulatorio cerró el círculo. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense emitió la Licencia General 60 el 25 de junio, autorizando a personas e instituciones financieras de Estados Unidos a procesar pagos de socorro que el régimen de sanciones contra Venezuela habría bloqueado. Sin ese permiso, buena parte del flujo desde la diáspora estadounidense habría quedado en zona gris legal.

La velocidad del carril cripto vino acompañada de los riesgos de siempre, transacciones irreversibles, direcciones suplantables y campañas falsas que proliferan después de cada desastre. Varios medios especializados advirtieron sobre copiar direcciones desde capturas no verificadas, precisamente porque la urgencia emocional empuja al donante a saltarse las verificaciones básicas. La misma propiedad que hace útil al riel lo hace peligroso.

Por eso vale la pena decir cómo ayudar bien. Bitso habilitó la campaña "Una wallet para Venezuela", que iguala los aportes recibidos y verificados on-chain, con la Cruz Roja como destinataria. Quien prefiera un canal tradicional puede donar directamente a la Cruz Roja. La recomendación práctica es entrar siempre desde los canales oficiales de cada organización y copiar las direcciones desde ahí, nunca desde una captura de pantalla, por más legítima que parezca.

Quienes analizamos esta industria solemos mirar los rieles, los volúmenes, los márgenes. En los últimos días los mismos rieles que medimos en hojas de cálculo llevaron medicinas a La Guaira. Detrás de cada transacción que liquidó en minutos había una familia esperando del otro lado. Esa es la parte que ninguna métrica captura, y es la única que esta vez importa de verdad.

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Escrito por

Maya Solombrino

Cofundadora y Directora Editorial de Wall Street en Español. Más de una década operando brokers en LATAM antes de construir el medio que los cubre.