San Vicente y las Granadinas (SVG) es frecuentemente citada como jurisdicción regulatoria por brokers de CFD y forex, pero esta descripción es fundamentalmente incorrecta. La Financial Services Authority de SVG (FSA SVG) ha declarado explícitamente en su propia documentación oficial que no regula ni supervisa las actividades de trading de forex o CFD. Las empresas registradas en SVG son entidades mercantiles ordinarias, no titulares de una licencia financiera regulada.
El registro en SVG no implica ningún requisito de capital mínimo para actividades de trading, ningún requisito de segregación de fondos de clientes, ningún procedimiento de AML supervisado, y ningún mecanismo de resolución de disputas con respaldo institucional. El proceso de constituir una entidad en SVG es esencialmente el mismo que abrir cualquier sociedad mercantil offshore.
Esto no impide que brokers con registro en SVG operen activamente captando clientes en todo el mundo, incluyendo países donde esa actividad puede ser ilegítica bajo la legislación local de servicios financieros. Muchos reguladores europeos, incluyendo la FCA y la CNMV, han emitido advertencias específicas sobre brokers domiciliados en SVG que captan clientes en sus jurisdicciones sin la autorización correspondiente.
Para brokers que operan en mercados donde la regulación Tier 1 o Tier 2 les impediría ofrecer apalancamiento alto o ciertos productos, SVG funciona como una vía para establecer una entidad legal sin restricciones operativas. El riesgo para el cliente es total: no hay protección, no hay recurso institucional y no hay supervisión de ninguna clase.

