La Australian Securities and Investments Commission (ASIC) es el regulador que supervisa los mercados financieros y los servicios de inversión en Australia. Para un broker de CFD o forex, la licencia Australian Financial Services (AFS) es el requisito obligatorio para operar legalmente con clientes australianos y es considerada un estándar de primer nivel en el ecosistema regulatorio global.
El capital mínimo para operar bajo licencia AFS es de 1 millón de dólares australianos para brokers que actúan como contraparte de operaciones de clientes. Este umbral, aunque inferior al requerido en algunas jurisdicciones como la CFTC/NFA en EE.UU., está acompañado de requisitos operativos exigentes: auditorías externas anuales, reportes trimestrales de posición financiera, segregación obligatoria de fondos de clientes y cumplimiento de las reglas de mejor ejecución.
ASIC es también conocido por tener un historial activo de enforcement. Ha revocado licencias, impuesto multas significativas y realizado investigaciones por manipulación de precios y publicidad engañosa en el sector de CFD. En 2021 introdujo restricciones al apalancamiento máximo para productos OTC derivados similares a las aplicadas por ESMA en Europa, lo que redujo los límites disponibles para clientes retail.
A diferencia de la FCA o CySEC, ASIC no cuenta con un esquema de compensación formal para fondos de clientes en caso de insolvencia del broker. La protección opera exclusivamente a través de la segregación obligatoria, lo que significa que los fondos están separados pero no están garantizados por un fondo externo. Esta es la principal diferencia estructural con respecto a los reguladores europeos que operan bajo MiFID II.

